¿De verdad estamos necesitando personas más empáticas?

Hoy hablamos de habilidades blandas en los profesionales, porque las empresas lo requieren, para ser líderes, para mantener a los ambientes de trabajo de manera "estable" y así lograr mejores resultados, etc. sin embargo me surge la gran duda de qué tanto sabemos de empatía y qué tan cierto es que buscamos personas que puedan sembrar esta semilla en la estructura sistémica en la que vivimos hoy.

Le llamamos inteligencia emocional a ese momento donde todo parece estar bajo control, y entre más puedo parecer fuerte, sabio, y menos sensible a las situaciones que me rodean, entonces es cuándo "mejor" lo estamos haciendo.

Durante mi experiencia aprendiendo sobre comunicación empática y llevándola a los espacios que habito (empresas, proyectos con equipos, amigos, familia), me he encontrado en muchas situaciones donde empiezo a confundir simpatía con empatía. Y empiezo a observar momentos en los que se exige de mí, mantener una sonrisa y disfrazar el ambiente de armonía para que todo fluya sin ningún problema.

Hablar de emociones y permitirnos sentir lo que sentimos, aún suenan como ideas atemorizantes para muchas organizaciones porque cuando nos enfrentamos a la urgencia del día a día, entender qué está sintiendo una persona, pasa a un segundo plano.

A las personas de hoy, se les exige una cosa, control emocional, y para llegar a esto solo se necesita empezar a "sentir lo menos que se pueda". Sin embargo, cuando entiendo el modelo de la comunicación no violenta de Rosenberg, me muevo hacia un lugar donde experimento empatía solo a través del entendimiento profundo con el mundo del otro, y el camino para conectar con eso, es a través de las emociones.

Es entonces cuando me pregunto, ¿de verdad estamos necesitando personas más empáticas? o ¿solo buscamos seguir ejerciendo control en pro de la eficiencia y la productividad?

Aprender a sentir es el reto que nos espera como sociedad, desarmar verdades absolutas y creencias extremistas, entender que yo tengo una verdad pero puedo convivir en armonía con la de los demás. Pero solo puedo acceder a eso cuando identifico lo que está vivo en mí, y puedo mostrarme vulnerable y humano, cuando entiendo que mis miedos se parecen a los tuyos, y que en el fondo todos estamos ocultándonos en capas de condicionamiento que queremos desarmar, para llegar a un lugar, el espacio de la verdadera CONEXIÓN.

Aún queda mucho por hacer para desarmar esa idea vaga que ahora describe a la empatía como la herramienta necesaria "para triunfar" , y aterrizarla en lo realmente poderosa y necesaria que puede ser para nuestra humanidad.

Sé que para que esto pase, requiere de tiempo y coraje. Pero sigo trabajando todos los días en mí, con personas y comunidades increíbles que me rodean, como el equipo de Diay, es mi consejo y todas las personas que colaboran en esto, y además a la comunidad de ConversABLE - el lenguaje de la empatía, para poder compartir con el mundo esta "verdad", cada vez más con más amor.

Gabriel García C, Director de Contenido de Diay, es mi consejo.